ES075.08 Ulises
10a. Ulises y Calipso en Walhallagara
[075/08] En el año mil cinco después de la sumersión de Aldland, esto fue escrito en el muro este de Fryasburgo.
Habían pasado doce años sin que la gente de las tierras griegas visitaran Almanland, cuando tres naves atracaron, tan elegantes como nunca habíamos visto ni tenríamos. En la más grande de ellas viajaba un rey de las Islas Jónicas. Su nombre era Ulises y tenía fama de ser sabio.
A este rey le había sido profetizado por una sacerdotisa que se convertiría en rey de todas las tierras griegas, si lograba obtener una Lámpara encendida con la Lámpara de Texlandia. Para conseguirla, había traído muchos tesoros, especialmente joyas para las doncellas, como no se hacían otras más bellas en el mundo. Venían de Troya, una ciudad conquistada por la gente de las tierras griegas. Ofreció todos estos tesoros a la Madre, pero ella no quiso saber nada.
Cuando finalmente se dio cuenta de que no podía convencerla, fue a Walhalagara. [076] Allí residía una doncella llamada Kaat, pero en el trato diario se la conocía como Calipso, porque su labio inferior sobresalía como una plataforma de atalaya. Se quedó con ella durante años, para disgusto de todos los que lo sabían. Según el informe de las doncellas, finalmente obtuvo una Lámpara de ella, pero eso no le sirvió de nada. Cuando zarpó, su barco naufragó y fue recogido desnudo y sin posesiones por las otras naves.
De este rey se ha quedado aquí un escritor de pura sangre de Fryas, nacido en el nuevo puerto de Atenia. Lo que sigue a continuación, él lo ha escrito para nosotros sobre Atenia. De ello se puede deducir hasta qué punto la Madre Hellicht[1] tenía razón cuando dijo que las costumbres de los Fryas no podrían mantenerse en Atenia[2].